Un despacho legal digital – VMCR

En un pasado blog post se tocó el tema sobre la disparidad que hay entre los servicios que actualmente ofrecen los despachos legales y las posibilidades que ofrece el internet.

Para este post entrevistamos a Adrián Román, socio fundador de VMCR, una firma regiomontana especializada en derecho empresarial que se apoya fuertemente en las tecnologías de la información. Adrián pertenece a la tercera generación de una familia de abogados, situación que le ha dado una perspectiva de la evolución tecnológica que los despachos han experimentado en las últimas décadas.

Adrián comenta que anteriormente el principal canal de adquisición de clientes eran las recomendaciones personales, lo que necesariamente implicaba un campo de acción localizado. En los últimos años se ha estado dando un cambio y cada vez más clientes llegan por medio de canales digitales. Para aprovechar esta tendencia, al ingresar a la página de VMCR una de las funcionalidades más prominentes es el chat, el cual funge como una recepcionista virtual.

“Es el equivalente electrónico de llegar a las puertas de la oficina y que quien te recibe te salude y se ponga a tu disposición”
-Adrián Román

Habiendo interactuado con la recepcionista virtual, los potenciales clientes son canalizados a una asesoría remota con un abogado de VMCR, en donde usando herramientas de videoconferencia como Skype se hace una consultoría remota para determinar las necesidades del cliente.

Estas videoconferencias permiten una interacción mucho más apegada a una interacción física ya que, a diferencia de una llamada telefónica, transmiten las expresiones y el lenguaje corporal de los participantes.
También, las videoconferencias le ahorran a ambas partes la necesidad de desplazarse y les permite tener sesiones desde cualquier lugar del mundo.

“Tengo muy buenas relaciones con clientes a los que nunca he conocido en persona”

Internamente, en VMCR se utilizan plataformas de colaboración como DropBox y OneDrive para gestionar el versionamiento y almacenamiento de los contratos. Esto permite llevar un archivo digital ordenado y fácilmente accesible lo que se traduce en una mayor eficiencia y un mejor servicio al cliente.

Finalmente, en caso de ser aplicable, se ofrece la posibilidad de firmar los contratos de manera remota usando Firmas Electrónicas Avanzadas. De esta manera se cierra el ciclo tecnológico para una interacción remota 100% digital.

Para Adrián, un despacho digital debe saber mantener el lazo humano y de confianza en el cual se basan las relaciones cliente-abogado al mismo tiempo que explota las herramientas digitales a su disposición para reducir el tiempo invertido en tareas periféricas y poder concentrarse en lo que realmente importa.

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