La discordia entre los despachos legales y la tecnología

Cuando pensamos en compañías innovadoras, los despachos legales no son lo primero que nos viene a la mente. Sí, algunos despachos tienen página de internet y algunos inclusive están en redes sociales. Desgraciadamente esta presencia en línea, en general, no va más allá de fungir como una tarjeta de presentación digital, es decir, los despachos están usando internet como se usaba en los 90s.

El panorama es más sombrío cuando recordamos que la mayoría de los servicios que proveen los despachos legales están basados en el manejo y la transmisión de información, la razón de ser del internet.

Los contratos son archivos digitales. Las interacciones entre abogados y clientes fácilmente podrían ser digitales al usar herramientas de videoconferencia como Skype. Las firmas de los contratos se pueden hacer remotamente de manera electrónica y segura. Las protocolizaciones también se pueden hacer a distancia. En fin, podemos hacer casi todo en línea.

Entonces, tenemos una industria la cual está basada en el intercambio de información que apenas usa las tecnologías de la información, cuando apalancándose en internet podrían revolucionar sus modelos de negocio.

Podemos imaginar un escenario en donde una compañía de Aguascalientes quiere celebrar un contrato con una persona en Hermosillo. La compañía contrata los servicios de un despacho de abogados en Monterrey para que le elaboren el documento (toda la gestión se lleva a cabo en línea). Una vez listo el documento las partes firman de manera electrónica en internet y finalmente, de ser necesario, un corredor público en el Distrito Federal le da fé pública al documento electrónico y envía las actas por paquetería. Lo anterior, sin que las partes tengan que dejar la comodidad de su casa u oficina.

¿Ya utilizas servicios legales digitales?