Resumen: El colapso de cuatro de las financieras no bancarias más grandes de México entre 2021 y 2023 cerró el mercado de fondeo quirografario para las IFNBs de forma permanente. Desde Mifiel vimos de cerca el patrón: empresas que llegaban a querer mover su cartera con urgencia cuando los mercados de capital ya les habían cerrado la puerta. La lección que el sector aprendió, y que hoy se refleja en más de 4,500 millones de dólares en líneas de fondeo estructurado sustentadas por pagarés electrónicos de Mifiel, es que la infraestructura de cesión de cartera no se construye en una emergencia. Se construye desde el primer pagaré.
Hace diez años, una SOFOM con buenas métricas de cartera y relaciones bancarias sólidas podía levantar capital de forma relativamente directa: líneas quirografarias con bancos, certificados bursátiles, bonos internacionales. El inversionista apostaba por la empresa, no necesariamente por la cartera.
Ese mercado ya no existe.
Lo que hay hoy es fundamentalmente distinto, y entender por qué importa no solo para hacer historia, sino para operar.
El antes: cuando la palabra valía
Entre 2015 y 2021, el sector de Instituciones Financieras No Bancarias (IFNBs) en México vivió un auge sin precedentes. Algunas de las arrendadoras y sofomes más grandes del país captaron miles de millones de dólares de fondos internacionales, bancos de desarrollo y el mercado de capitales público. Bastaba con el perfil crediticio de la empresa: sus calificaciones, su equipo directivo, su trayectoria.
El problema no era el modelo de negocio en abstracto. Era que la confianza de los inversionistas estaba parcialmente desconectada de la calidad real de la cartera que respaldaba esa deuda. Cuando los errores contables empezaron a salir a la luz a partir de 2021, la desconexión se volvió insostenible.
Cuatro de las financieras no bancarias más grandes del país cayeron en default en un periodo de poco más de dos años: AlphaCredit, Crédito Real, Unifin y Tangelo. Las pérdidas acumuladas de los inversionistas se cuentan en miles de millones de dólares.
La reacción del mercado fue permanente. El mensaje implícito de fondos, bancos y fiduciarios fue claro: ya no alcanza la palabra. Necesito la cartera, cedida, trazable y ejecutable.
Lo que nosotros vimos desde adentro
En Mifiel llevamos desde 2016 construyendo infraestructura para documentos con validez jurídica. A partir de 2019 desarrollamos lo que hoy es el pagaré electrónico endosable: un título de crédito digital que puede cederse a un fideicomiso con la misma certeza jurídica que un pagaré en papel, pero con una fracción del costo operativo y con trazabilidad completa.
Esa posición nos dio una vista que pocas empresas tienen: vimos de cerca cómo el mercado de fondeo para IFNBs cambió en tiempo real.
El patrón que observamos fue consistente. En más de una ocasión, una financiera llegó a nosotros buscando específicamente que sus pagarés existentes pudieran endosarse, con urgencia, para transferirlos a un fideicomiso. En todos esos casos, la urgencia era la señal. No buscaban eficiencia operativa. Buscaban el único activo que les quedaba por mover, porque los mercados de capital ya les habían cerrado la puerta.
La imagen más clara de lo que significa llegar tarde la vivimos en una de esas conversaciones. Una financiera en proceso de reestructura nos preguntó si era posible endosar sus pagarés en papel a través de Mifiel. La respuesta fue no: Mifiel opera sobre documentos nativamente digitales y no hay forma de convertir retroactivamente un pagaré físico en un instrumento digital endosable con validez jurídica. Tenían una cantidad considerable de documentos que debían transferirse urgentemente a un fideicomiso como parte de su reestructura. No pudieron hacerlo porque nunca habían construido esa infraestructura.
Esa llamada resume mejor que cualquier análisis lo que significa no haber tomado la decisión correcta a tiempo.
El después: el financiamiento estructurado como piso mínimo
El mercado aprendió la lección. Hoy el fondeo estructurado, donde la cartera de crédito se cede a un fideicomiso como garantía, no es una opción sofisticada reservada para operaciones grandes o complejas. Es el piso mínimo para cualquier IFNB que quiera acceder a capital.
Las financieras que hoy operan con pagarés electrónicos endosables no lo hacen porque sean particularmente avanzadas tecnológicamente, ni porque sus fondeadores exijan explícitamente el formato digital. De hecho, muchos fondeadores llegaron al pagaré electrónico con escepticismo, y en los tribunales mexicanos todavía existe incertidumbre respecto al endoso digital en general. Lo hacen porque intentar operar financiamiento estructurado con pagarés en papel, a escala, es operativamente inviable. Endosar manualmente miles de documentos con la velocidad y trazabilidad que exige un fideicomiso es, en la práctica, imposible de sostener.
El resultado es que hoy más de 4,500 millones de dólares en líneas de fondeo estructurado están sustentadas por pagarés electrónicos de Mifiel, no como experimento sino como operación estándar del sector.
Lo que esto significa para una financiera que opera hoy
Si estás estructurando o creciendo una IFNB en México, hay una pregunta que debes hacerte desde el día uno: ¿mis pagarés son endosables?
No cuando busques tu primera línea de fondeo estructurado. No cuando un fondeador te lo exija como condición. Desde el primer pagaré que originaste.
La razón es operativa tanto como jurídica. Endosar retroactivamente miles de pagarés físicos es, en el mejor caso, un proceso manual extraordinariamente costoso. En el peor caso, simplemente no es posible a tiempo.
La deuda técnica en originación de crédito se acumula igual que en cualquier sistema. La diferencia es que en el sector financiero, el momento en que vence la factura suele ser exactamente el momento en que menos puedes permitirte pagarla.
¿Quieres entender cómo funciona el financiamiento estructurado con cartera de crédito y qué papel juegan los pagarés electrónicos? Lee nuestra guía completa: Pagarés electrónicos en Financiamiento Estructurado. Y si te interesa la perspectiva jurídica sobre originación digital desde el primer día, no te pierdas nuestra conversación con Ariel Lupa: El nuevo estándar del sector financiero.


