El SAT exige fecha cierta

Fecha cierta, el SAT la exige en documentos.

El pasado 6 de diciembre de 2019 se publicó una resolución relacionada a temas fiscales en el Semanario Judicial de la Federación. Esta ha generado gran interés por el concepto de fecha cierta y sus implicaciones ante el SAT.

¿De qué trata la resolución del 6 de diciembre? 

Esta resolución establece que la fecha cierta en documentos privados es un requisito exigible por la autoridad fiscal. Pero ¿por qué al SAT le interesa exigir que los documentos privados tengan fecha cierta? La respuesta es simple, la simulación fiscal

Desafortunadamente, en México es común que las personas morales así como las físicas simulen actos de comercio —compraventa de productos o servicios— muchas veces con fines de evasión fiscal. Estas operaciones suelen implicar una transferencia de fondos y su facturación correspondiente. Pero no se ejecuta la prestación de un servicio o la venta de un producto ya que se trata de una simulación.

Cuando el SAT realiza una auditoría, es común que solicite material probatorio que sustente que una o varias operaciones del contribuyente fueron reales y no simulaciones. Generalmente los auditados intentarán presentar documentos —como contratos— que sustenten la operación. Sin embargo, el argumento del SAT es que no hay manera de saber si estos documentos existían cuando se realizó la operación. Tampoco si las partes los crearon y firmaron cuando fueron notificados de la auditoría poniéndoles una fecha anterior.

Anteriormente, cuando un contribuyente presentaba un documento y el SAT dudaba de su temporalidad era el SAT quién debía presentar pruebas para desmentir la fecha. Ahora, el SAT está exigiendo que sean los contribuyentes los que tengan que demostrar que la fecha de los documentos que sustentan una operación es cierta.

¿Por qué esta resolución sobre fecha cierta ante el SAT está causando revuelo?

Fuera del debate jurídico sobre si la autoridad fiscal debería poder o no exigir fecha cierta en un documento privado, muchas empresas y despachos fiscalistas están imaginando escenarios en donde todos los contratos tienen que ser firmados ante notario. Evidentemente esto sería inviable tanto por el costo como por el impacto operativo.

Parte del revuelo se debe a las tres maneras que enumera la resolución para que un documento privado —como un contrato— adquiera fecha cierta para el SAT:

  • Inscripción en un registro público. Cuando un fedatario público —por ejemplo, un notario— ingresa un contrato en un registro público, este adquiere fecha cierta.
  • Muerte de uno de los firmantes. Los muertos no pueden firmar. Si una de las partes fallece, se establece que el contrato tuvo que ser firmado antes de su muerte, adquiriendo así fecha cierta.
  • Desde la fecha en que se entregue a un funcionario público por razón de su oficio. Por lo general, cuando se presenta un documento a un funcionario público se registra su entrega. Este registro otorga fecha cierta.

La primera manera es muy clara y cara, firma ante notario. La segunda es ilustrativa y afortunadamente no aplica en la mayoría de los casos, ya que requiere la muerte de uno de los firmantes. Y la tercera es ambigua pero también es la más prometedora ya que ofrece varias opciones.

Existen varias maneras de “presentar” un documento a un funcionario público tanto de manera física como de manera digital para efectos de obtener fecha cierta a ojos del SAT. Sin embargo, por cuestiones de funcionalidad únicamente exploraremos dos maneras totalmente digitales de hacerlo. 

La primera opción es subir los documentos al buzón fiscal del SAT. La ventaja es que este proceso es gratuito. La desventaja de que los funcionarios de esta institución tienen acceso al contenido de los documentos que ahí se encuentran.

La segunda opción es obtener constancias de conservación. Este método no es gratuito pero sí es mucho más barato que un notario y es privado. Ni el SAT ni ninguna otra dependencia gubernamental puede ver los contenidos del contrato.

Constancia de conservación para otorgar fecha cierta a un documento

Es importante aclarar que esta tesis es específica para documentos en papel. No aplica para documentos electrónicos ya que estos cuentan con una regulación expresa en el artículo 49 del Código de Comercio. Este establece los requisitos que deben observarse para conservar de manera íntegra los mensajes de datos utilizando una constancia de conservación.

Las constancias de conservación son estampillas digitales de tiempo emitidas y firmadas electrónicamente por un Prestador de Servicios de Certificación (PSC) acreditado por la Secretaría de Economía. Estas amparan la existencia de un mensaje de datos (un documento digital) en una fecha que es cierta. Las constancias de conservación se deben emitir siguiendo lo dispuesto en la Norma Oficial Mexicana NOM-151.

Las constancias de conservación no solo otorgan fecha cierta. También dotan de presunción de integridad a los documentos digitales. Esta es de gran utilidad en juicios. Es importante mencionar que para tramitar una constancia de conservación con un PSC no es necesario compartirle el documento a estampar y su contenido.

¿Quieres conocer más sobre la obtención de fecha cierta mediante constancias de conservación? Te invitamos a consultar los siguientes artículos de nuestro blog:

Conclusión

Existen otras avenidas para otorgar fecha cierta más asequibles que tener que acudir ante notario, menos tétricas que el fallecimiento de las partes y menos invasivas que tener que subir los contratos al buzón fiscal.

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